ADOLESCENCIA
- 3 mayo, 2022
- Publicado por: Crece Vida en Movimiento
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La adolescencia es una etapa de grandes crisis para la mayoría de las familias. Se producen grandes cambios pues el adolescente transita por tres grandes crisis:
- Pérdida de la infancia. Su cuerpo sufre cambios y aparecen los caracteres sexuales secundarios bien definidos
- Pérdida de los padres de la infancia. El adolescente atraviesa el desafío de transformarse en adulto (dejando la imagen idealizada de los padres de la infancia)
- Definir su identidad sexual y conquistar cierto grado de autonomía en lo emocional y mental.
Las relaciones con los amigos, pasa a ser primordial. El grupo ayuda a elaborar todos los cambios que le van sucediendo y ayuda a separarse de sus padres.
Es importante para el adolescente sentir que se puede alejar de su casa sin perder a los padres, lo que intenta confirmar con sus actos de rebeldía.
En esta etapa los padres a su vez están pasando por la crisis de la edad media, momento en el cual aparece la incertidumbre de ya no ser joven, hay una evaluación de todo lo realizado hasta el momento en todos los planos y enfrenta a los padres nuevamente como pareja.
Para el adolescente es importante la presencia de los límites firmes (con posibilidad de renegociarlos de acuerdo al crecimiento), con espacio para que ellos experimenten y se equivoquen, teniendo la oportunidad de recurrir a sus padres si los necesitara. Esto lo hace sentir seguro.
La tarea fundamentalmente es “ dejarlos ser”, decisión que no siempre resulta difícil para los padres pero que aun así los aconsejan para que sigan su propio camino teniendo siempre en cuenta los valores que le fueron entregados.
Los obstáculos que se presentan en esta etapa son necesarios para fortalecer a la nueva familia. Salir de ellos empieza con lo que ya hiciste: Conocer la tarea central de la Adolescencia
OBSTÁCULOS
– Dificultad de los padres para poner los límites adecuados. Esto lo podemos ver en padres que se transforman en “amigos” de sus hijos, sin una clara diferencia de roles, dejando “huérfano” al adolescente.
– Dificultad para permitir la salida (desprendimiento) del adolescente del seno familiar.